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En el siguiente comentario analizaremos la relación entre la Tasa de paro de acuerdo al grado de envejecimiento de la población y al fenómeno de la llegada de población extranjera que se inició en la segunda mitad de los años noventa y se hizo especialmente importante entre 2000-2008, recibiendo de promedio 400.000 inmigrantes extranjeros al año e incluso llegando a cifras de los 800.000 en algunos años.

En primer lugar, estudiaremos la distribución de la Tasa de paro por provincias dentro del territorio español. En la actualidad, enero de 2014, la Tasa de paro se sitúa en un 25,8%. España es el segundo país con mayor tasa de paro de la UE 27, solo por debajo de Grecia con un 27,5%. Antes de la crisis económica las cifras de paro eran mucho más bajas, en torno a un 8,6%, pero mayores que la media Europea 7,4%.

Distribución provincial de la Tasa de paro: se observa una mayor tasa de paro en el sur respecto al norte. Concretamente las podemos clasificar en distintos grados:
- Muy alta: en la comunidad extremeña (Cáceres y Badajoz) y andaluza (Huelva, Sevilla, Cádiz, Málaga, Granada, Almería, Córdoba y Jaén), en el litoral mediterráneo (Girona-Barcelona-Tarragona; Castellón-Valencia-Alicante y Murcia), comunidad manchega (Guadalajara, Toledo, Cuenca, Albacete y Ciudad Real), oeste de la submeseta norte (Asturias, León y Zamora) y sur de Galicia (Pontevedra y Ourense).
- Alta: Madrid, litoral gallego (A Coruña y Lugo), litoral cantábrico (Cantabria), País Vasco y sus deslocalización (Vizcaya, Guipúzcoa y Álava), valle del Ebro y Eje Valladolid-Palencia, además de Salamanca.

Las causas generales de esta elevada Tasa de paro son:
  • España, como otros muchos países, presenta en épocas expansivas tasas de crecimiento económico y de creación de empleo mayores que otros países más desarrollados, pero en épocas de crisis sufre recesiones más largas y profundas.
  • El empleo español está especializado en sectores productivos intensivos en mano de obra y baja cualificación, justo se corresponden con los sectores que más ha afectado la crisis económica, como son la agricultura intensiva en mano de obra y dedicada a la exportación como destacan Murcia y Almería donde se encuentra gran parte de la población inmigrante trabajando, la industria con contenido tecnológico medio-bajo, construcción y hostelería.
  • La incorporación de la generación del “baby-boom” y de la mujer al mercado laboral a un ritmo mayor que la oferta de empleo. Lo que afecta demográficamente al reparto de la población, pues la rejuvenecía, en aquellas zonas donde se encontraba mayor población adulta-joven, e incrementaba la tasa de paro al aumentar la población activa.
  • Cierta corrupción, estar registrado como parado pero a la vez realizando pequeños trabajos que añaden renta a los subsidios.
  • Existencia de un paro estructural, grupo de personas que está buscando empleo pero como no se ajusta a sus expectativas prefiere ponerse a estudiar o dedicarse a tareas del hogar y vivir de los subsidios.

Esta Tasa de paro, como podemos observar, guarda alguna relación con el grado de envejecimiento de la población y su distribución. A primera vista, la proporción que existe entre la Tasa de paro es inversamente proporcional al envejecimiento, pues el sur presenta un mayor grado de envejecimiento y una menor tasa de paro (por ejemplo, Sevilla tiene una Tasa de paro de 33,8% y una tasa de envejecimiento del 14,8) a diferencia del norte donde hay una menor tasa de paro pero un mayor envejecimiento (por ejemplo, Soria tiene una Tasa de paro 16,5% y una tasa de envejecimiento del 24,97%).

La población extranjera se concentra en aquellas provincias que presentan una mayor tasa de actividad y se corresponden con los grandes centros económicos, es decir, en la capital, Madrid, el litoral mediterráneo con sus tres ejes, Barcelona-Girona-Tarragona; Valencia-Castellón-Alicante; Murcia-Almería y Málaga. También los archipiélagos, el litoral atlántico andaluz (Huelva, Sevilla, Cádiz), el valle de Ebro, Cantabria, País Vasco y su deslocalización.

Por otro lado, los movimientos migratorios supusieron un cambio en las estructura demográfica, pues aumentaron la población adulta-joven entre 20-40 años, en edad trabajar y tener hijos, incrementaron levemente la natalidad y con ello el crecimiento vegetativo, rejuvenecía tímidamente a la población y aumentaba la relación de masculinidad. Por lo que podemos observar que las zonas más envejecidas son las que menos población extranjera han recibido como por ejemplo toda la submeseta norte, aunque con algunas excepciones como Madrid, pero esto se debe a que es una de las provincias que mayor número de inmigrantes recibió durante el éxodo rural, y en general durante todos los movimientos migratorios. Tras su saturación, parte de la población inmigrante, tanto extranjera como española y parte de actividades industriales se deslocalizaron hacia sus provincias limítrofes Guadalajara y Toledo. Caso similar es el de Barcelona y Valencia.

Las consecuencias generales de la elevada Tasa de paro, de los movimientos migratorios y de las elevadas cifras de tasa de envejecimiento son:
  • Económicas: una elevada tasa de envejecimiento conlleva un aumento de gastos sanitarios (los ancianos gastan más que los jóvenes y adultos), de los servicios sociales (residencias, ley de dependencia, etc.), del coste de las pensiones (pagados por la población activa que en las sociedades envejecidas cada vez es menor). En cuanto a la llegada de inmigrantes, éstos ayudan a mantener el elevado gasto de las pensiones, ocupan puestos de trabajo y se aumenta la producción.

  • Sociales: en las poblaciones envejecidas, los ancianos tienden a reducir su nivel de consumo y por ello presentan un escaso dinamismo económico. Por otro lado, la llegada de un número importante de población de otros lugares, con diferentes lenguas, costumbres, religiones, etc. dan lugar a fenómenos de mestizaje cultural o aculturación. Sin embargo, su contracción en determinados barrios conlleva en determinados casos a una marginación de la población española.

  • DESEQUILIBRIOS en el reparto de la población. Podemos diferenciar dos zonas:
    • Las que recibían población extranjera inmigrante y española se rejuvenecían, aumentaban la tasa de natalidad y con ello el crecimiento vegetativo, presentan una tasa de mortalidad baja y un fuerte dinamismo demográfico y económico: Madrid y su hinterland, litoral mediterráneo, archipiélagos, litoral cantábrico, País Vasco y su deslocalización, Andalucía atlántica, litoral gallego, Zaragoza y Valladolid.
    • Las que perdían población se envejecía, disminuían la tasa de natalidad y con ello el crecimiento vegetativo, presenta una alta tasa de mortalidad y un escaso dinamismo demográfico y económico: interior español, sistema ibérico y zona central de los sistemas montañosos, pirineos.